martes, 15 de julio de 2014

Marcelous Starks: El tipo duro del ‘doblete’ azulgrana

Gesto de queja en Barcelona (Foto: Nuevo Basket).


Marcelous Starks fue uno de los americanos más brillantes que vivió la transición entre la Liga Nacional (hasta la temporada 83-84) y la ACB (a partir de entonces). En el Barcelona estuvo dos años y dejó huella con su fiereza y y tremendo físico. Hace no mucho Antonio Rodríguez le recordaba así en uno de sus rankings: “Pívot sobrio, tremendamente eficaz y rentable, nada espectacular. Sus ganchos, sus suspensiones y el bregar en la zona, le hacían un jugador muy cotizado. Sus rivales le recuerdan como tipo durísimo en tiempos donde las defensas no lo eran tanto. Fue el primer rival duro de Fernando Martín antes que Mike Davis y Audie Norris”.
A Barcelona llegó en 1982 ya curtido después de cuatro años en la Fortitudo de Bolonia. Anteriormente había pasado por Francia (otros dos). Europa fue su campo de operaciones psts iddrmptr después de quedar muy lejos en el ‘draft’ (séptima ronda) y no conseguir un puesto ni en los ‘workouts’ de los Kentucky Colonels (en la extinta ABA) ni de los Chicago Bulls. 

Sonriente en la entrevista en Nuevo Basket.

No era muy alto (2,03), pero sí tenía una gran facilidad para el rebote gracias a un cuerpo fibroso y su gran capacidad de salto. En Italia tuvo una temporada en la que promedió 17 por partido, dato que hoy por hoy deja boquiabierto a cualquiera. En la Ciudad Condal cumplió con creces: en su primera campaña consiguió el doblete Liga-Copa (18,1 puntos, 8,7 rebotes), aunque en la segunda se quedó en blanco en cuanto a títulos (17 y 9). 
 
Licor 43.

Después regresaría a Italia, pero volviéndose a asomar a España en dos ocasiones: para ser ‘cortado’ en un Licor 43 que se encaminaba al descenso (16,1 y 8,2) y para convertirse en un reclamo del OAR Ferrol, aunque ya en la cuesta abajo y con problemas serios de lesiones (pese a todo, 17,4 y 10). Terminó su carrera en el gran rival de la Fortitudo, la Virtus, con 37 años. 
 
Imagen reciente.

Renunciando a su Chicago natal, se quedó a vivir en Italia. Concretamente en Bolonia, donde es representante de jugadores desde hace doce años. “En España estuve en grandes equipos y con grandes jugadores como Epi, Solozábal, Santillana, De la Cruz, Flores, Ansa, Sibilio, Costa… Qué tiempos más maravillosos”, cuenta brevemente vía Facebook. 
 
En el número 114 de Nuevo Basket (noviembre de 1983) hay una estupenda entrevista de Franco Pinotti. En ella ya contaba lo feliz que era en Barcelona: “Se vive bien. Es una bonita ciudad. El equipo es un gran equipo y en la primera temporada hemos logrado lo que el club se proponía, quedar campeón de Liga. ¿Qué más se puede pedir de la vida?”. Eso sí, le quedó una frustración: la Copa de Europa, con aquella final perdida ante el Banco di Roma. “No puedo asegurar que la lograremos, pero creo que tenemos muchas posibilidades”, aventuraba entonces, sin imaginarse lo que Larry Wright les reservaba.

Del baloncesto español le gustaba “su rapidez, algo que echaba en falta en Italia. No me gusta que no dejen jugar fuerte”. Con Pinotti habló un poco de todo: “Me gusta el tenis, la natación, mirrar la tele. ¿Que la tele española es mala? Bueno, quizás sí, pero yo tengo un vídeo y muchos partidos que me mandan de Italia y Estados Unidos y se hace más llevadero”.

También, por supuesto, comentó cómo se veía como jugador: “Mis características creo que están a la vista de todos. Soy un jugador completo, que no juego ni pienso solo en mí, pienso sobre todo en el equipo porque sé que solo así puede ser un ganador. No me gusta perder”.


Javier Ortiz
Espacio Liga Endesa

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