viernes, 4 de julio de 2014

Carta de despedida de Rafa Pueyo

Han pasado 13 años desde que me incorporé a la gran familia del Bilbao Basket. Cuando lo hice se abría ante mí una gran aventura que no imaginaba que me llevaría hasta el honor que ha supuesto dirigir al equipo de mi ciudad como entrenador jefe. Un largo recorrido que ha tocado a su fin, en cuyo balance son mayoría las cosas buenas, los grandes momentos, las espectaculares personas con las que he convivido. Todo ello supera los malos tragos y reveses, que también los ha habido como en cualquier ciclo de tanta duración.

ACB Photo / Arrizabalaga
En lo deportivo, los ascensos desde LEB 2 a LEB y de allí a la ACB, saldados fuera de casa, en La Palma y León, ocupan los primeros momentos emotivos. Afortunadamente hubo muchos más como nuestras primeras clasificaciones para la Copa del Rey y el Playoff, que a su vez nos abrieron las puertas de Europa. Fases finales en Turín y Vitoria y la gran final de Charleroi, arropados por nuestra marea negra, que nunca nos ha fallado ni en La Casilla, el BEC y Miribilla, ni cuando hemos actuado como visitantes. Imborrable el subcampeonato ACB y la experiencia en Euroliga, a dos partidos de la Final Four. Reconozco que han sido trece años vividos muy intensamente.

Tanto en el día a día como a la hora de hacer balance o despedirse, creo que es de justicia dar las gracias. Mi rotundo agradecimiento inicial para los fundadores del Bilbao Basket por devolver a la ciudad y la provincia mi deporte y el de tantos miles de aficionados. También toda mi gratitud para Txus Vidorreta por confiar en mi para un cargo de tanta responsabilidad en un equipo profesional y para Fotis Katsikaris por mantener esa confianza para afrontar nuevos retos; para Gorka Arrinda y José Cobelo por haberme dado la oportunidad de debutar en Liga Endesa y Eurocup como entrenador jefe.

Así mismo, mis sinceras gracias a los jugadores, miembros del cuerpo técnico y empleados del club con los que he compartido estos 13 años y a un público maravilloso que es el motor de este equipo y que ha conseguido que nunca caminemos solos. Siempre he sentido el cariño y el apoyo de todos. Eskerrik asko.

El pasado día 30 de junio acabó mi relación con el Bilbao Basket. Me marcho convencido de que nuestros caminos volverán a unirse algún día para seguir disfrutando juntos como hombres de negro que siempre seremos.

Por último, deseo al club toda la suerte del mundo para que se superen los problemas y se consigan éxitos en el futuro para una afición, ciudad y provincia que se lo merecen.

Eskerrik asko eta laster arte.

Rafael Pueyo Mena.
Bilbao Basket

Reacciones:

0 comentarios:

Publicar un comentario