domingo, 29 de junio de 2014

Quique Andreu: Revelación y 'secante'

No miremos hacia otro lado: tiene que haber jugadores así. Quique Andreu fue durante un tiempo el gran pívot promesa del baloncesto español, pero el papel que le recordaremos se corresponde más con el de un fajador que se pegaba literalmente con quien fuese por el bien de su equipo.

Lliria, 84-88  (Foto: Gigantes)
El currículum le da, con el tiempo, la razón. 80 veces internacional, tres Ligas y dos Copas del Rey para alguien que empezó a jugar muy mayor, casi con 17 años, pero que apenas tres después estaba disputando unos Juegos Olímpicos, los de Seúl-88. Un profesional respetado por el oponente y odiado por la hinchada rival, que veía en él un obstáculo para la victoria de su equipo al convertirse en la pesadilla para el americano estrella de turno.

80 veces internacional y bronce en Roma-91.
¿Violento o no? En alguna ocasión protagonizó algún incidente del que seguro que se arrepiente, como cuando agredió al fisio del Unicaja en el transcurso de las finales de 1995, las del no-triple de Mike Ansley (“no sabía que era él. Me estaban insultando por detrás y perdí los nervios”). Pero también llegó entonces uno de sus grandes momentos como profesional: conceptuado como un jugador algo limitado en ataque, fue clave en que el Barcelona remontase el quinto y definitivo partido ante los malagueños cuando anotó nueve puntos consecutivos en la segunda parte. 

Zaragoza, 88-83
Andreu es valenciano y empezó en el baloncesto casi por casualidad. “Hacía fútbol, kárate… Yo hubiese querido triunfar en el fútbol, porque el baloncesto no me gustaba. Pero una mujer que era entrenadora me puso a jugar, ya con 16 o 17 años, y al poquísimo tiempo ya estaba jugando en Primera B con el Lliria”, recuerda.

Barcelona, 93-98
Lo tremendo es que, con apenas un par de años de experiencia en la segunda categoría nacional, fuese reclamado por Antonio Díaz Miguel para sustituir a Juanan Morales en Seúl. Entonces se intuían en él mejores cualidades de las que finalmente tuvo, aunque se queja de que “son los entrenadores los que te encasillan y siempre he tenido gente ofensiva a mi lado, que podía anotar”. Pero sí reconoce sus limitaciones: “a veces flipaba porque estaba en grandes equipos con el talento que tenía. Desde luego, no era Pau Gasol. Mi ‘tirito’ no era muy allá y mis ganchos eran siempre con la derecha. Sí es cierto que si había que salir a parar al americano de turno, a que no metiese ni un punto, allí estaba yo”. 

Foto reciente en un partido de veteranos
Después de aquellos Juegos del 88 quien le consiguió fue el CAI Zaragoza, que acabó vendiéndole al Barcelona. Era un pívot cotizado, fundamental para complementar el juego interior de quien quería ser grande. Como azulgrana llegaron más trofeos aparte de la Copa conseguida en la capital del Ebro: tres ligas y otra Copa más.

Su parte final la vivió entre el Joventut y un añito en el Near East griego. En total, la fantástica cifra de 408 partidos ACB con 6,8 puntos y 4,5 rebotes en 20 minutos de promedio (con picos de 10,1 y 6,1, ambos en Zaragoza).

“La verdad es que me hace mucha más ilusión que antes todo lo del baloncesto”, afirma. “He jugado dos olimpiadas (también lo hizo en Barcelona-92), me he enfrentado a gente como Michael Jordan y el ‘Dream Team’, he sido importante en los títulos de mis equipos… Tengo fotos y vídeos que me encanta mirar y enseñárselos a mis hijos”, apunta.

De hecho, es todavía posible verle jugar algún partido de veteranos con los del Barcelona o el Joventut. “Quiero seguir haciéndolo y de hecho me acabo de operar de la cadera para poder continuar en la pista sin el dolor que he sentido últimamente en esa zona”, dice. A nivel profesional, mantiene un negocio con su mujer de importación de grandes marcas internacionales de moda. El textil es un sector que le es familiar: “Mi padre vendía máquinas de coser”, recuerda.

Una última anécdota: uno de sus primeros protagonistas fue el recientemente fallecido Dyron Nix, que escribió lo siguiente: “Me gustaría algún día volver a España para patearle el culo a Quique Andreu, porque todavía hoy en día quiere pelear conmigo”.

Javier Ortiz
Espacio Liga Endesa

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